Pacientes de cerca Por S. A. D. Miércoles, 17 Abril 2019 11:32
informe de cardioalianza

19 medidas para evitar un segundo evento vascular en pacientes de riesgo

Entre las propuestas de los profesionales destaca la prescripción de programas de deshabituación tabáquica, ya que el 11% de los pacientes vasculares sigue fumando

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El 11% de los pacientes con eventos vasculares sigue fumando. El 11% de los pacientes con eventos vasculares sigue fumando.

Pacientes y profesionales sanitarios consensuan 19 medidas para evitar un segundo evento vascular, entre las que destacan la prescripción de programas de deshabituación tabáquica, ya que el 11% de los pacientes vasculares sigue fumando o el desarrollo de programas de rehabilitación cardiaca, ya que el 59% de los pacientes no participa en ninguno; o la mejora de la coordinación y comunicación entre los distintos niveles asistenciales a través de la historia clínica única y compartida, entre otras.

Cardioalianza, asociación nacional de pacientes con enfermedad cardiovascular que agrupa a más de 50 asociaciones locales y que cuenta con más de 21.000 pacientes asociados, acaba de presentar un informe completo sobre la situación de los factores de riesgo asociados a las enfermedades vasculares en nuestro país; un conjunto de patologías que fueron responsables del 29% de las defunciones en España en el año 2017, posicionándose como primera causa de muerte.

El Informe de la situación de la hipercolesterolemia y otros factores de riesgo en pacientes con alto y muy alto riesgo vascular en España: un acercamiento multidisciplinar que cuenta con la colaboración de Amgen, tiene como objetivo ofrecer una visión precisa de la situación actual de la enfermedad vascular en nuestro país con el objetivo de proponer un plan de acción integral y multidisciplinar derivado de las propuestas que han consensuado un grupo multidisciplinar de expertos a través de la aplicación del método Delphi.

Como señala la presidenta de Cardioalianza, Maite San Saturnino, “desde la perspectiva de la prevención secundaria, nuestro informe trata de ofrecer toda la información disponible para poder aportar propuestas de mejora para el control de los factores de riesgo de estas enfermedades, que repercutan en la reducción del riesgo de recurrencia de eventos vasculares y la mortalidad asociada a estos”. En definitiva, apunta “hacia una mejora de la calidad de vida de las personas que viven con ellas”.

La encuesta ha permitido obtener una fotografía detallada del perfil de estos pacientes, la atención sanitaria que reciben, sus cuidados y tratamientos, así como las fuentes a las que recurren para informarse sobre sus patologías.

El Dr. Pedro Valdivielso, presidente de la Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA), destaca el carácter multidisciplinar del documento, “con recomendaciones o propuestas elaboradas por especialistas del riesgo y de la enfermedad vascular, tomando como base una amplia encuesta a pacientes en prevención secundaria”, ya que para la elaboración del informe se realizaron un total de 406 encuestas a pacientes con enfermedad vascular (personas afectadas por cardiopatía isquémica, enfermedad cerebrovascular y/o diagnóstico de enfermedad arterial periférica) de 16 comunidades autónomas y de la ciudad autónoma de Ceuta.

Conclusiones y propuestas del informe

La encuesta refleja la importancia de los profesionales de Atención Primaria en el abordaje y manejo de estas enfermedades, ya que el 71% había acudido a su médico de familia cada seis meses o menos en el último año, y el 65% al personal de enfermería (a los que acuden con una frecuencia superior, cada tres meses).

La comunicación con sus profesionales sanitarios es fluida, aunque solo el 24% de ellos manifestó haber abordado en consulta los aspectos emocionales de su patología (pese a que el 54% sufre ansiedad o depresión asociada a su patología vascular). Cerca de la mitad de los encuestados manifestó haber buscado información relativa a su enfermedad (en mayor proporción a mayor nivel educativo).

Los aspectos que generan mayor demanda de información para los pacientes son los síntomas y secuelas (61%), así como los estilos de vida saludables (54%). En este sentido, se propone a corto plazo promover la comunicación profesional/sanitario-paciente mediante el uso e implantación de vías interactivas de comunicación, que favorezcan la fluidez de la comunicación entre ambos, con el objetivo de atender la enfermedad desde una perspectiva biopsicosocial.

Según declaraciones del Dr. Juan Carlos Obaya, coordinador del Grupo de Trabajo de Enfermedades Cardiovasculares de semFYC, “el papel del médico de familia es fundamental en el abordaje integral del riesgo cardiovascular del paciente, incluyendo el abordaje y control de los factores de riesgo cardiovascular, así como aspectos emocionales de la enfermedad que pueden tener repercusión en la adherencia terapéutica y/o pronóstico de la enfermedad”.

Hipercolesterolemia

En lo relativo a sus tratamientos, el 70% de estos pacientes toma estatinas, el 54% antihipertensivos y el 51%, anticoagulantes. Respecto al control de comorbilidades, como la hipercolesterolemia (uno de los principales factores de riesgo para estos pacientes), el 87,5% de los pacientes se realiza analíticas al menos una vez al año. En este sentido, el Dr. Obaya destaca que “la valoración del cumplimiento terapéutico es un aspecto fundamental en el seguimiento del paciente con enfermedad cardiovascular”.

A pesar de ello, la encuesta alerta de que el 54% de los pacientes desconoce cuál es el llamado colesterol malo, es decir, el que más influye en el desarrollo de la enfermedad vascular, así como en la prevención de futuros eventos vasculares. En consecuencia, el informe apunta como necesidad reforzar el papel de enfermería de cara al mejor control del riesgo de estos pacientes, que favorezca su autorresponsabilidad en el manejo de su enfermedad, así como desarrollar y extender proyectos de automonitorización sistematizados en la atención sanitaria. Además, se ha detectado que el 36% de las personas encuestadas no recuerdan sus niveles de colesterol total de la última analítica.

mujer corazonEl Dr. Juan Cosín, presidente de la Sección de Cardiología Clínica de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), subraya ante este punto que “la hipercolesterolemia es el factor de riesgo con mayor implicación en la enfermedad coronaria y la disminución de los niveles de colesterol LDL (conocido como colesterol malo) se ha demostrado reiteradamente como la forma más eficaz para reducir el riesgo de nuevos infartos. A pesar de esto, pocos pacientes están adecuadamente controlados tras un infarto".

En esta línea, Julio Agredano, presidente de la asociación Freno al ICTUS, resalta el papel de la hipercolesterolemia como un factor de riesgo de ictus: “Una parte de los ictus son producidos por factores de riesgo ligados a la promoción de la salud pero hay otros ligados a malformaciones, problemas cardiacos o factores hereditarios que son importante conocerlos para poder prevenir y actuar contra ellos. Este informe pone de manifiesto la situación de la hipercolesterolemia en nuestra sociedad y plantea una serie de propuestas para mejorar la situación".

Medidas de mejora

“El informe propugna, como medidas de mejora con mayor grado de acuerdo, el fomento de la adherencia terapéutica, la mayor coordinación entre niveles asistenciales y el desarrollo de programas de rehabilitación, entre otros. Como no podía ser de otra manera, la equidad en el acceso a la mejor terapia disponible es una de las más relevantes, en este documento", destaca por su lado el Dr. Valdivieso.

En concordancia, el Dr. Valentín Fdez. Valenzuela, presidente de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV), manifiesta que “es necesario mejorar la comunicación y coordinación entre los diferentes niveles asistenciales al principio y al final del ciclo de la atención al paciente: en el momento de la prevención y en el del manejo del paciente ya tratado. Es, en realidad, un reto de todo el sistema sanitario y de todas las especialidades pero que la angiología y cirugía vascular debe hacer especialmente suyo ante la fuerte prevalencia de las patologías que trata, algunas tan conocidas como las varices o la arteriosclerosis. No podemos considerar que nuestro trabajo comienza en el diagnóstico y termina en el tratamiento, sino que debemos implicarnos en la gestión 360 grados del paciente, gestión que empieza en la prevención y termina en el manejo y el control del paciente tratado”.

Asimismo, la encuesta señala la necesidad de reforzar los niveles de actividad física que realizan estas personas y cuyos beneficios en la prevención secundaria está ampliamente demostrada, ya que hasta el 72% de los encuestados no practica nunca o casi nunca actividades físicas moderadas (como correr, nadar o hacer gimnasia), y hasta el 11% sigue fumando a pesar del riesgo que conlleva para sus patologías.

Tabaco

Justamente con el objetivo de favorecer la realización de ejercicio y promocionar unos hábitos de vida saludables, se propone prescribir el uso de aplicaciones móviles, smartwatches, pulsómetros, etc.; además de integrar los fármacos indicados para la deshabituación tabáquica dentro la cartera pública de servicios de prestación farmacéutica y prescribir programas de deshabituación tabáquica.

“Teniendo en cuenta que el 90% de los casos de ictus se podrían evitar con una adecuada prevención de los factores de riesgo modificables -principalmente hipertensión arterial, diabetes, hipercolesterolemia, tabaquismo, obesidad, vida sedentaria y consumo de alcohol-, con una participación activa de la población en la que se impulsara un estilo de vida sano y se generaran hábitos de control de la tensión arterial, el peso, de la cintura abdominal, etc. se conseguiría reducir enormemente el impacto de esta enfermedad”, destaca el Dr. José Miguel Láinez, vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología (SEN). “Por otra parte, tampoco debemos olvidar la atención de los factores emocionales, como la ansiedad, depresión, etc. que habitualmente acompañan a estas patologías”. +

En cuanto a la rehabilitación, más de la mitad (un 59%) de los pacientes no la realizan a pesar de haberse demostrado que tiene un impacto positivo sobre todo en el bienestar físico (71%), relaciones sociales (69%) y relaciones familiares (66%). Ante ello, el comité propuso potenciar los centros de rehabilitación neurológica ambulatorios, así como los programas domiciliarios de rehabilitación neurológica, implementando a su vez programas de telerehabilitación; además de fomentar también la prescripción de programas de rehabilitación cardiaca, también en la tercera fase.

“Las personas con alto riesgo vascular necesitan un abordaje terapéutico multidisciplinar para alcanzar un rol activo y de empoderamiento en el manejo de sus factores de riesgo. La educación para la salud y las organizaciones de pacientes como agentes comunitarios fomentan el autocuidado hacia estilos de vida más saludables que mejoran su calidad de vida”, señala por su parte David Pérez, presidente de la Asociación Española de Enfermería de Hipertensión y Riesgo Cardiovascular (EHRICA).

Primera causa de muerte en España

En España, uno de cada tres fallecimientos se produce a causa de una enfermedad vascular. En concreto, las enfermedades del sistema circulatorio causaron en 2017 el 29% de las muertes producidas en España1, convirtiéndose en la primera causa de muerte, por delante incluso de los tumores o de las enfermedades respiratorias.

Aunque bien es cierto que en los últimos años la tendencia es que cada vez haya menos muertes provocadas por las enfermedades del sistema circulatorio (infarto de miocardio, enfermedad cerebrovascular-ictus-, insuficiencia cardiaca, etc.) son muchas las personas que sobreviven a éstas afrontando una discapacidad y convirtiéndose en pacientes crónicos de por vida.

Con toda la información recabada mediante las encuestas y el análisis y conocimiento del Comité multidisciplinar, el informe subraya la importancia de prevenir los principales factores de riesgo de cardiopatía isquémica y enfermedad cerebrovascular: tabaco y la obesidad como factores de riesgo modificables; e hipertensión arterial, la dislipemia, y la diabetes entre los no modificables. Por ello, una de las propuestas principales y necesarias es impulsar y reforzar la información que se ofrece al paciente y empoderarlos para un óptimo manejo de la enfermedad y un adecuado control de los factores de riesgo.

“La prevención, el seguimiento de la medicación y el correcto tratamiento de estos factores de riesgo, entre otras estrategias de prevención, son factores clave para reducir la incidencia de las enfermedades vasculares, así como el número de muertes que provocan3, y mejorar la calidad de vida de las personas que conviven con estas”, señala la presidenta de Cardioalianza, quien concluye que “en este sentido, la prescripción de una asociación de pacientes puede ayudar a la persona a entender la enfermedad y dotarle de la información necesaria para que entienda que él también tiene que corresponsabilizarse de su estado de salud”.

Por su parte el Dr. José Motellón, director médico de Amgen, destaca que “es necesario que todos los agentes implicados en el manejo de la enfermedad vascular trabajemos conjuntamente para mejorar la calidad de vida de los pacientes que ya han sufrido un evento vascular. Informes como el elaborado por Cardioalianza y consensuado por diversos profesionales son un gran paso para lograrlo”.

 

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