Investigación Por S. A. D. Sábado, 01 Diciembre 2018 19:20
farmaindustria

La industria farmacéutica tiene en fase de I+D en todo el mundo más de 200 nuevos tratamientos y vacunas contra el sida

La mortalidad se ha reducido en más del 70% en 10 años en Europa gracias a los nuevos antirretrovirales

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La industria farmacéutica continúa trabajando en nuevas terapias. La industria farmacéutica continúa trabajando en nuevas terapias.

Los avances en tratamientos contra el sida han logrado una importante reducción de la mortalidad, de más del 70% en el caso de España; pero, además, la innovación persigue no sólo que se viva más con la enfermedad, sino también que se viva mejor. 200 nuevas terapias buscan este doble objetivo.

Desde que en 1981 se diagnosticara el primer caso de sida, los avances en la investigación y desarrollo de tratamientos contra la enfermedad, junto con los progresos en materia de prevención y concienciación, han hecho posible reducir de forma muy importante las tasas de mortalidad, mejorar la adherencia a las terapias antirretrovirales y mejorar de forma sustancial la calidad de vida de los pacientes, que en muchos casos disfrutan ya de una esperanza de vida similar a la de las personas sin VIH. De hecho, tal como refleja el informe El valor del medicamento desde una perspectiva social, de la Fundación Weber, el VIH/Sida “es una de las enfermedades en las que ha habido un mayor progreso en los últimos 20 años”.

Esta evolución, que ha logrado que el VIH/Sida haya pasado de ser una enfermedad mortal a una patología crónica, está resultando especialmente positiva en los últimos años. De hecho, según datos de la Organización Mundial de la Salud recogidos por la Federación Europea de la Industria Farmacéutica (EFPIA), la mortalidad por esta patología en Europa se ha reducido un 71% en sólo 10 años, desde los 2.928 óbitos de 2007 hasta los 849 de 2016, un progreso directamente relacionado con el avance de la investigación biomédica.

Tasas de mortalidad

Teniendo en cuenta un abanico temporal más amplio, y también según datos de EFPIA, entre 1995 y 2013 las tasas de mortalidad cayeron en torno al 90% en numerosos países desarrollados, como España, que experimentó una reducción del 92%, Francia (94%), Estados Unidos (88%), Italia (87%) o Alemania (82%), entre otros.

A escala global, la reducción de la mortalidad ha sido superior al 50% desde 2005, cuando hubo 2,5 millones de muertes, hasta 2015, cuando se registraron 1,1 millones de fallecimientos. “Esta reducción de la mortalidad se puede atribuir a la introducción de los nuevos tratamientos antirretrovirales, así como al mayor acceso de los pacientes a los medicamentos”, destaca la Federación Internacional de la Industria Farmacéutica (IFPMA).

La citada labor de investigación y desarrollo de nuevas terapias, que incluye también la búsqueda de vacunas efectivas contra el VIH, es la principal seña de identidad de la industria farmacéutica, que actualmente tiene en fase de I+D, en todo el mundo, más de 200 nuevas terapias contra esta patología, según las últimas estimaciones de IFPMA.

En lo que se refiere a los tratamientos ya disponibles, IFPMA destaca cómo actualmente, gracias a los esfuerzos de las compañías farmacéuticas, existe un arsenal de 35 tratamientos antirretrovirales disponibles en todo el mundo para el abordaje de esta enfermedad.

Para Phrma, la asociación que agrupa a las compañías farmacéuticas innovadoras en Estados Unidos, la clave de este progreso fue la aparición, a mediados de los años 90 del siglo pasado, de las terapias antirretrovirales, que transformaron el abordaje de la enfermedad y lograron una reducción de las tasas de mortalidad del 88% sólo en Estados Unidos, con lo que se han evitado desde entonces cerca de 900.000 fallecimientos en ese país. Asimismo, tal como refleja el citado informe de la Fundación Weber, los contagios de madre a hijo pasaron de una tasa del 25%-30% en 1994 a sólo un 2% en 2002, y los nuevos contagios por VIH disminuyeron hasta un 73% con la administración de la profilaxis pre-exposición.

El caso de España

En el caso de España, tal como refleja el informe de Weber, el VIH/Sida alcanzó su cota máxima a mediados de la década de los 90 del siglo pasado, con casi 6.000 muertes al año y una incidencia de casi 7.500 nuevos casos anuales. Sin embargo, a partir de 1996, gracias a la introduc­ción de las nuevas terapias antirretrovirales de alta actividad (HAART), se logró revertir de forma drástica esta tendencia, y se inició un rápido descenso tanto en el número de nuevos casos reportados como en el de muertes anuales, que pasaron de casi 5.900 en 1995 a 1.900 en 1998.

Actualmente, la tasa de nuevos diagnósticos de infección por VIH en España es del 7,39 por 100.000 habitantes, la más baja de la historia. En lo que se refiere a la mortalidad, en 2015 se regis­traron unas 633 muertes por esta causa, lo que equivale a una tasa de 1,4 por 100.000 habitantes, muy lejos de la tasa de 14,9 del año 1995, lo que se traduce en una rebaja de la mortalidad del 63% entre 2000 y 2015 en términos absolutos.

En el conjunto del planeta, entre 2000 y 2016 el número de nuevas infecciones por el VIH se redujo en un 39% y las defunciones asociadas al virus disminuyeron en una tercera parte, lo que significa, tal como destaca la Organización Mundial de la Salud, que en ese periodo se salvaron 13,1 millones de vidas gracias a los tratamientos antirretrovirales.

Esperanza de vida similar a la de personas sanas

“Las terapias antirretrovirales, que incluyen medicamentos que se administran mediante una sola pastilla al día, han revolucionado el tratamiento del VIH/Sida y las perspectivas de los pacientes”, destaca Phrma, que considera que hoy, en regiones como Estados Unidos y Europa, “los pacientes que reciben una terapia combinada con tres o más fármacos antirretrovirales pueden disfrutar de una esperanza de vida similar a la de las personas sin VIH”.

“Aunque los tratamientos innovadores han convertido el sida en una enfermedad crónica y han ayudado a prolongar la esperanza de vida de los pacientes, existen oportunidades de lograr mayores progresos, incluyendo la posibilidad de desarrollar una vacuna preventiva y reducir las resistencias a las terapias actuales”, añade. En el caso de Estados Unidos, de los 52 productos en I+D, 16 son vacunas y cuatro terapias celulares.

En todo caso, son innegables los avances en materia de esperanza de vida con los tratamientos actuales. Así lo pone de relieve otro de los estudios recogidos en el informe Weber, que describe cómo la esperanza de vida de los pacientes seropositivos a los 20 años aumentó de 36,1 años para el periodo 2000-2002 a 51,4 para el periodo 2006-2007. Así, es esperable que “un paciente seropositivo de 20 años de edad en terapia antirretroviral como primera opción, en Estados Unidos o Canadá, viva hasta algo más de los 70 años, una esperanza de vida más cercana a la de la población general”.

Pero no sólo se trata de vivir más, sino de vivir mejor. Así, existen también estudios que han determinado cómo en las últimas décadas la calidad de vida de los pacientes de VIH/Sida se ha ido acercando a la de las personas sanas. Uno de ellos, centrado en la calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) de las personas con VIH en comparación con la de la población en general, recogido también en el informe Weber, pone de relieve cómo las diferencias se han ido acortando en aspectos como la movilidad, el autocuidado, el malestar o la realización de actividades cotidianas.

Nuevos tratamientos y reducción de costes sanitarios

Por otro lado, la innovación farmacéutica en VIH/Sida también ha logrado mayores cotas de eficiencia en el sistema sanitario, lo que, a su vez, ha permitido reducir los costes sanitarios directos de gestión de la enfermedad. Y eso ha sido desde la introducción de las nuevas terapias antirretrovirales de alta actividad, cuando se estimó una reducción del 16% en los costes sanitarios (medicamentos, consultas externas e ingresos hospitalarios).

En concreto, un estudio publicado en The New England Journal of Medicine constataba que, aunque la introducción de las nuevas terapias suponía un incremento del 33% en el gasto farmacéutico asociado al paciente, se lograban reducciones de costes del 36% en concepto de consultas y del 43% en ingresos hospitalarios que implicaban, finalmente, la citada rebaja del 16% en el coste total de la asistencia de estos pacientes.

En el caso de España, un estudio recogido en el informe El valor del medicamento desde una perspectiva social va más allá y concluye que los antirretrovirales aprobados entre 1996 y 2007 han supuesto un ahorro neto de costes sanitarios, y que los ahorros son mayores si se tiene en cuenta el coste social asociado a no poder trabajar.

 

 

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